Pozos de agua en Carbajal de la Legua

Podemos encontrar en Carbajal algunos pozos de agua que se utilizaron para el abastecimiento familiar hasta el año 72, cuando se organizó «la traída» o agua corriente que se llevó a cada casa bajando el agua desde la fuente del Pinto; hasta ese momento, el agua que precisaba cada familia se sacaba de un pozo que solía situarse en el terreno anexo a la vivienda, o bien se llevaba desde alguna fuente pública con cántaras y botijos.

También había en Carbajal algunos pozos en las calles de uso compartido, público o comunal:

En la calle San Antonio, el pozo de casa de Cleto.

En el cruce con la Calle San Martín, junto a la casa de Trinitario.

En la travesía La Solana, en casa de Lucas, que tenía un pozo en la huerta que daba a la calle y los vecinos sacaban el agua por la calle y el propietario por el interior.

En la calle de la Iglesia, el sr. Caitanejas también tenía un pozo de uso compartido con el pueblo, y, en la casa de Maximo Rodríguez había otro de uso similar.

En la calleja La Fuente había otro pozo donde los vecinos cogían agua para beber.

Otro común estaba en Vegacimera, lo llamaban «del tío Curín», que era D. Isidoro Llanos, y tenía muy buen agua.

Cómo se hacían los pozos

Un pozo, como todos sabemos, es un hoyo de grandes dimensiones que se hace en el terreno intentando llegar al nivel freático y así disponer de agua, tanto para el abastecimiento de las personas y los animales, como para regar las huertas familiares que existían anexas a la vivienda, en Carbajal. Los pozos solían hacerlos los propietarios de las viviendas con ayuda de vecinos expertos.

Estos pozos se hacían manualmente, con pico y pala, cavando y sacando la tierra hasta encontrar agua; después, se seguía bajando lo que permitiera el terreno para contar con más cantidad de agua, pero sin peligro al derrumbe, hasta profundidades de 8 metros aproximadamente. Era un trabajo peligroso por la escasez de aire según se va profundizando y por la posible inestabilidad del terreno.

Alcanzado el nivel de agua, se protegen las paredes de la perforación. Esta protección, antiguamente, se hacía en Carbajal con canto rodado con la técnica de cuerda seca. Posteriormente se forraban de ladrillo y en la actualidad se meten aros de hormigón.

Pozo de Carbajal forrado de ladrillo

Extracción del agua

La forma de extracción del agua más antigua era manual, con un cubo o caldero atado a una cuerda, que pasaba por una polea, como podemos ver en el de la fotografía del pozo que hoy se encuentra en la calle en Carbajal. También se utilizaban bombas de hierro fundido manuales. Los métodos de extracción del agua actuales son a base de bombas con motores de gasolina o eléctricos.

Pozo de Carbajal con polea para la extracción de agua con cubo.

Cuando se rompía la cuerda, se destrababa o caía por alguna causa el cubo y quedaba en el fondo del pozo, se utilizaban las rastras para sacarlo.

Existen algunas casas que aún conservan el antiguo pozo como en esta fotografía, donde el pozo está tapado a ras de suelo, pero conserva la trampilla para un posible uso en cualquier momento.

Anécdotas sobre los pozos.

Hablando sobre los pozos nos llegan en algunas ocasiones recuerdos nefastos y comentarios tortuosos, pero lo cierto es que son muchas las ocasiones en que recordamos anécdotas divertidas o con final feliz, pues no dejaban de ser punto de encuentro, especialmente en el verano, cuando el calor nos permitía socializar un poco más y pasar un rato de charla con el botijo lleno de agua.

Asi nos cuentan la vecinas de Carbajal, por ejemplo de una vez que una convecina que se encontraba embarazada y estando sentada en el brocal de un pozo en el Barrio Arriba, cayó en él, pero pudo salir ella sola sin ayuda y posteriormente dar a luz un bebé.

Otra vecina nos cuenta cómo una gallina cayó en le pozo de sus padres y su marido decidió ir al rescate, pero tuvo que salir muy rápido, pues se quedaba sin oxígeno, pero logró sacar la gallina.

Otra vecina de Carbajal nos cuenta que en su casa el pozo se encontraba debajo de la cocina, justo debajo del fregadero, y sacaban el agua con una bomba manual, en verano podían refrescar la calle: «servía de frigorífico porque daba mucha frescura.»

INFORMARON

Grupo de Envejecimiento Activo de Carbajal de la Legua