La celebración de las bodas en el municipio de Sariegos a principios del s. XX

La boda representaba socialmente el acto quizá más hermoso, tanto en su aspecto personal como público entre las celebraciones de las familias y de todo el pueblo. Especialmente, entre los años 40 y 70, en el transcurso de la postguerra española, aunque su celebración era humilde, significaban un momento de alegría y convivencia que tal vez no podía darse en otras circunstancias.

Igualmente, para la pareja que contraía matrimonio, significaba un punto de inflexión crucial en sus vidas. Para el hombre «era sin duda la ratificación como adulto, como alguien con capacidad para decidir, capacidad que los tiempos han atribuido al servicio militar, el equivalente a las ceremonias de iniciación de otras culturas, momento a partir del cual el hombre podía y debía buscar en la vida un camino propio. Quizá por ello, para éste, el tiempo corría más deprisa a partir del momento en que regresaba al domicilio paterno después de cumplido su servicio».

Matilde y Miguel. Años 40

«Para la mujer, sin embargo, la boda significaba un principio de libertad, ya que su capacidad de decisión no era excesiva, pero sí un principio para disponer de un espacio propio como era su casa, sus hijos, que generalmente llegaban pronto y, naturalmente su marido, persona que ostentaba una relativa autoridad y a quien la mujer debía, ante todo cuidar. El marido era, en teoría, quien realizaba los trabajos más duros y por tanto su salud era un bien preciado para toda la familia». 9(1)

La pedida

La pedida de mano es una tradición muy antigua que se hace desde la época romana.

Generalmente, es el hombre quien pide en matrimonio a la mujer, pero en muchas ocasiones era, y es, algo que se hablaba y decidía en la pareja en común. Igualmente, esta comunicación se llevaba a los padres de la novia y, aunque tiene un cierto carácter de «pedir permiso» en realidad es una comunicación formal de la decisión y una presentación de la pareja que, en muchos casos, ya era conocido por los padres.

Esta celebración solía realizarse entre tres y seis meses antes de la boda y solía realizarse una merienda en casa de la novia donde eran invitados los padres de la pareja.

En este acto solía haber un intercambio de regalos o se le entregaba a la novia un anillo de compromiso.

Amonestaciones o proclamas

Previo a la celebración del matrimonio eucarístico, se debían de hacer tres proclamas o amonestaciones en las misas anteriores. Establecidas en el concilio tridentino. De este modo, era imposible mantener la celebración de la boda en secreto, aún más, se buscaba que este acontecimiento se celebrase con la autorización paterna y aún de toda la comunidad quedándose expuesto a que alguien presentase objeciones para frenar el enlace.  Cumplidos los precedentes, incluso a veces el del Rastro, que se explicará más adelante, el día de la boda, que era una fiesta donde participaba todo el pueblo, comenzaba al son de campanas a voleo y ruido de cohetes.

Echar el rastro

Echar el rastro es una tradición muy antigua de las bodas en toda la provincia de León, que se está recuperando en algunas ocasiones.

La celebración de las bodas en los pueblos, sobre todo cuando se hacían «los tratos», la «pedida de mano» entre las familias del novio y de la novia se procuraban mantener en secreto el mayor tiempo posible por si las cosas no se encauzaban satisfactoriamente y el matrimonio que se pretendía celebrar no se llevaba a efecto o simplemente porque no se quería dar publicidad a los acontecimientos antes de celebrarlos ni dar pábulo a la curiosidad.

Pero, si los mozos del pueblo se enteraban de que dos personas del pueblo se iban a casar, se reunían la noche antes de los pregones y hacían dos senderos de paja de casa del novio a la iglesia, y lo mismo de casa de la novia. A la puerta de la iglesia, donde en muchos casos se juntaban los rastros, se echaba un pequeño montón.

El rastro era temido y respetado por todos, por lo que, cuando alguien se iba a casar, se cuidaba mucho de no darlo a conocer, sobre todo a personas que no fueran de toda confianza.

La familia se une a la ceremonia

Normalmente, las bodas son momentos de ceelbración para toda la familia extensa, en muchas ocasiones constituyen los pocos momentos en la vida de reencuentro con primos y tíos. Dependiendo del poder adquisitivo del núcleo familiar, las invitaciones se extendían más o menos.

Antes de los años 60 era habitual que toda la familia residiese en el pueblo de los novios. La boda solía celebrarse en la localidad don de residía la novia y, si el novio no era de la localidad, era su familia la que se desplazaba a la de la novia.

A partir de los años 60, tras el gran éxodo del medio rural, familia de las dos partes vivirían incluso fuera de la provincia.

Normalmente los familiares se ponían de acuerdo para llegar al punto de la ceremonia en autocar.

Boda de Lorenzo y Pepa. Años 60

Camino a la iglesia.

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Los novios se vestían cada uno en su casa.

Hasta los años 50 -60, la novia vestía enteramente de negro, con velo, mantilla, medias y zapatos, negros. En ocasiones, llevaba un ramito de azahar en la solapa, que solía estar realizado con lágrimas de cera, simbolizando la pureza. Esperaba al novio en casa, cuando éste llegaba, impecablemente vestido con su traje nuevo, ambos, junto con los invitados que se habían acercado todos a casa de la novia, se dirigían a la Iglesia entre la fiesta y el regocijo general.

Camino al altar. Agustín y Mariluz. Años 50
Camino al altar. Años 60

En muchas ocasiones, a la comitiva familiar se unía un grupo de músicos contratados y se celebraba antes de la comida un baile vermouth.

Acompañamiento musical hacia la iglesia

Lo novios con su comitiva llegan a la iglesia

Don Constanino, cura párroco de Pobladura del Bernesga, acompaña a unos novios al altar.

Al llegar a la iglesia, el cura acompañaba a la pareja desde la entrada hasta el altar, acompañando el acto de unos responsos.

Posteriormente, procedía a casarlos y una vez casados, novios e invitados oían misa, al término de la cual la pareja firmaba el acta matrimonial con la firma de los padrinos como testigos.

Firma del acta matrimonial en la sacristía de la Iglesia de Pobladura del Bernesga
Gabriel y Severina firman su acta de matrimonio en la iglesia de Carbajal de la Legua

Al salir de la boda, algunos mozos tiraban cohetes, y los padrinos tiraban caramelos a la chiquillería.

También era el momento de realizar las fotos de grupo, normalmente la recien pareja de casados con los padres y padrinos en el interior de la iglesia y con todos los familiares en el exterior. Dependiendo del momento histórico y de las posibilidades de cada casa se realizaba una fotografía «de estudio» o varias bien por un fotógrafo profesional o par familiares y amigos de los novios, con las primeras cámaras que llegaron con carrete de blanco y negro.

Alejandro y Julita con sus padrinos. Años 50
Cesidio y Manolita con sus padrinos. Años 60
Retrato de familia en la boda de Adelaida y Lupercio, años 60.
Consuleo con María y Palmira. Años 60
Boda de Pedro y Minerva. Años 70
Boda de Porfirio y Minda. Años 70

El banquete de bodas

«Entre caramelos y confites, la comitiva llegaba al lugar del banquete, que era, cómo no, la casa de los padres del novio o de la novia. En ésta, y durante los días anteriores, había reinado un inmenso bullicio. Se había sacrificado un ternero o un cordero, o quizá una oveja, y había sido necesario hacer unos cuantos mazapanes, tartas, roscas, bollos, una Rosca para correrla… todo ello para que el banquete nupcial estuviera a la altura del momento.

«El menú podía estar compuesto por un cocido o arroz con carne, aunque el segundo plato era, casi siempre, la carne del ternero, cordero u oveja guisada. La comida terminaba con arroz con leche, mazapanes, pastas… y toda la repostería que la imaginación y la economía habían aconsejado. Todo ello, naturalmente regado con un vino del país» (op.cit.).

En los años 60 -70, la familia contrataba un cocinero que preparaba el banquete en la casa y se alquilaba también la vajilla para la celebración. Las amigas o hermanas de la novia ayudaban en la celebración del banquete. Sus delantales blancos eran tradicionales y se solían preparar para la ocasión.

Menús de bodas

Nos hacen llegar el menú de alguna de las bodas celebradas en la zona.

En Carbajal de la Legua:

» Vino un carnicero que también era cocinero, compró mi padre una ternera y el cocinero se la preparó. La comida fue patatas con carne y detrás carne guisada. Mi made hizo galletas de manteca y unos mazapanes (En León, bizcochos), tenía un horno de leña de aquellos antiguos. Y para la cena, con los huesos de la ternera hizo una sopa y detrás filetes.

La vajilla fue alquilada por un señor que venía vendiendo telas. Fue un dia muy bonito que duró 56 años. Fuimos muy felices» .

En Azadinos nos cuentan:

Así fue el menú de mi boda: entremeses de fiambre y quesos (todo casero). De primer plato, menestra de ternera y verduras. De segundo plato: pollo asado, conejo guisado y filetes de ternera con guarnición. Y de postre, tarta y duleces variados. Se celebró en el año 1967.

Las bodas generaban mucho trabajo en la familia, y también mucho gasto pues era difícil abordar el menu para invitar a toda la familia, pues nadie podía faltar. Sin embargo, se vivían con gran alegría y entusiasmo y esta felicidad se recordaba toda la vida.

Correr la rosca

Después de la comida, los hombres, corrían la Rosca, que era un bollo realizado en masa de pan, o bizcocho que en esta zona se conoce como mazapán, con el nombre de la novia con clara de huevo a punto de nieve, similar a lo que hoy conocemos como roscón de Reyes.

La rosca la regalaba la madrina de la novia. La rosca se ataba en un punto y los mozos del pueblo, solteros y casados, corrían para ver quien llegaba primero a cogerla. Era un modo de pasar la tarde porque en realidad luego se compartía en una merienda.

El Baile

El baile comenzaba con los tamboriteros contratados para la ocasión, tambor y dulzaina en ristre, hacían las delicias de los asistentes, que para entonces ya eran todos los habitantes del pueblo.

El baile terminaba a la hora de la cena, que seguía entre alegría y bromas hasta alcanzar uno de los momentos culminantes para los novios. Este llegaba una vez concluida la cena; las mozas cantaban y tocaban la pandereta mientras los invitados comenzaban a poner sobre la mesa sus regalos. Era, claro está, un momento dulce, de bromas, alegrías… y algún que otro pequeño desengaño.

Al día siguiente, con la tornaboda, se celebraba un nuevo banquete, y también por la tarde los tamboriteros volvían a deleitar a los asistentes al baile hasta la cena, que el último rito público de la boda.

EL PISO

Era el pago que realizaban los forasteros, sólo los hombres, cuando se casaban con una moza del pueblo. Este piso se pagaba a los mozos y hoy no existe, pero podemos decir, que en 1930 eran unas 25 pesetas, que los mozos, normalmente, empleaban en vino. Aunque no siempre el pago se realizaba en dinero. A principios de siglo lo normal podía ser un cántaro de vino, aunque a partir de la segunda mitad del siglo se fue derivando hacia entregas pecuniarias y finalmente desapareció en la década de los 70 o principio de los 80.

La cencerrada

Si uno de estos mozos casaderos se negaba a pagar el piso, o también si el que se casaba era un viudo, se les aplicaba la cencerrada. Para ello los jóvenes se reunían portando cenceros, latas… y cualquier objeto con el que pudiera hacer ruido y, situándose frente a la  casa de los recién casados gritaban, aporreaban las latas…etc, para mostrar su desacuerdo en el primero de los casos y en el segundo para mofarse, pues en definitiva la cencerrada representaba una forma colectiva de burla, castigo o desprecio ante un acto concreto.

Nuestros padres, en otros municipios.

El municipio de Sariegos se sitúa en el alfoz de León capital; es un municipio con mucho crecimiento al que continuamente llegan a residir personas de otros puntos de la provincia, o de otras provincias. Todos son bienvenidos y forman parte de nuestra comunidad rápidamente. Os participamos los recuerdos de las boda de los padres que residieron en otras localidades, pero que se celebró de un modo muy similar a las celebradas en Sariegos a principios del siglo pasado.

Boda de Juventino y Águeda, en 1949, en Palacios de Rueda, padres de Ángela, Sariegos.

DOCUMENTACIÓN

ALONSO PONGA, José Luis(1982): La Cencerrada. Cervantes Virtual. Documento fuente: Revista de Folklore. Tomo 2b. Núm. 21, 1982

(1) ÁLVAREZ ÁLVAREZ, ALFREDO (1994): El pueblo de Sariegos, pasado y presente. León (pp 50-52). ISBN: 84-605-0669-X

ÁLVAREZ ÁLVAREZ, ALFREDO (2022): Página personal.

ÁLVAREZ ÁLVAREZ, ALFREDO(2022): Blog

ÁLVAREZ ÁLVAREZ, ALFREDO (Coordinación) (2007): Mira Sariegos, Imágenes para un siglo.

Blog de La Panzuela (2013): LA COSTUMBRE DE ECHAR EL RASTRO EN POBLADURA DEL BERNESGA.

LAURA (2013) : Echar el rastro (tradición leonesa)

SÁNCHEZ GONZÁLEZ, RAMÓN (2021): Mujeres y matrimonio ante la justicia eclesiástica. Universidad de Castilla-La Mancha, España. Revista de literatura y cultura del Siglo de Oro, vol. 9, núm. 1, pp. 823-840

Instituto de Estudios Auriseculares

FOTOGRAFÍA

ÁLVAREZ ÁLVAREZ, ALFREDO (Coordinación) (2007): Mira Sariegos, Imágenes para un siglo.

ÁNGELA FERRERAS, Sariegos

SEVERINA, Carbajal del Bernesga

INFORMARON

Asociación de Mujeres Santa Eulalia, de Azadinos.

Grupo de Envejecimiento Activo, de Carbajal de la Legua.

Grupo de Cuidadores COCEMFE, municipio de Sariegos.

Belenes tradicionales en el municipio de Sariegos

Colocar «El Nacimiento» o «poner el Belén» es una tradición española muy arraigada en las navidades.

El primer nacimiento del que tenemos constancia lo colocó San Francisco de Asís en la Nochebuena de 1223, en una cueva próxima a la ermita de Greccio (Italia). En esa ocasión no dispuso de figuritas si no que realizó un pesebre con un buey y una mula para ofertar luego una misa, en una situación tan humilde, en una fría noche, que conmovió a las personas asistentes.

Se supone que tras esta primera ocasión se fue popularizando la instalación de belenes en las iglesias durante la Navidad, con figuras de terracota, cera o madera en vez de seres vivos.

A partir del siglo XIV, fundamentalmente a través de los frailes franciscanos, se consolidó el montaje de los belenes por Navidad como tradición en Italia y fue pasando al resto de Europa, al principio como práctica eclesiástica, posteriormente aristocrática y finalmente popular. En España, a mediados del siglo XVIII el rey Carlos VII de Nápoles y de España, promovió, junto a su esposa,  María Amalia de Sajonia, la difusión de los nacimientos entre la aristocracia española, llegando posteriormente a la práctica popular en la toda España y en América.

En la mayoría de nuestras parroquias, personas voluntarias o los párrocos, colocan el nacimiento por Navidad, lo que se suele hacer en los días inmediatos al 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada Concepción.

Las asociaciones de nuestro municipio también colaboran instalando nacimientos en lugares públicos, así, es ya muy conocido el Belén de Ganchillo que coloca la Asociación Tierra Negra de Sariegos al cual dedicamos una entrada en la Navidad de 2021. También la Asociación de mujeres Santa Eulalia de Azadinos coloca un nacimiento en las antiguas escuelas de la localidad:

Los colegios adornan con todos los menores sus centros escolares con todos los elementos típicos de estas fechas, muchos de ellos con ramos leoneses y también con belenes.

A partir del siglo XIX se documentan las primeras Asociaciones Belenistas, en León se crea la Asociación Belenista Leonesa el 7 de diciembre de 1981, aunque no formaliza sus estatutos hasta 1987, en el Convento de San Francisco, con el Hno. Ángel Gajate, capuchino, se redactan unos Estatutos dotando de entidad a la Asociación Belenista Leonesa.

Esta tradición se encuentra muy arraigada en nuestra provincia y es usual que comercios, cafeterías, muchos servicios en nuestro municipio quieran participar de ella.

En 1465, se fundó en París la primera empresa fabricante de figuras de belén. En España, en Alcorcón, pocos años después, en 1471 se creó la primera fábrica artesanal. En la actualidad, existen numerosos talleres artesanales en Cataluña, Murcia, Andalucía y algunos otros en el resto de España que continúan haciendo figuras, que son conocidas y apreciadas en todo el mundo y es muy famoso el mercadillo de Navidad que en Madrid reúne a grandes aficionados del belenismo para adquirir figuras artesanales.

El belenismo va ligado a la artesanía de modo que la representación no tiene por qué situarse en Judea, sino que comenzó (como en casi todas las obras del Renacimiento) con una representación del ambiente local y así, por ejemplo en León, solemos colocarlo en medio de montañas nevadas. Para su confección se mantienen todavía figuras de terracota en algunos hogares, a veces sustituidas por otras de plástico o resinas, pero en muchas ocasiones no sólo la instalación del ambiente paisajístico si no la misma confección de figuras es artesana, utilizando los modos más inverosímiles, desde la más realista talla en madera hasta la confección de figuras en ganchillo, lata, etc.

Y con esta muestra de nuestros belenes el Ayuntamiento de Sariegos les desea Felices Fiestas y un 2023 de paz, salud y solidaridad.

INFORMARON

Asociación de Mujeres Santa Eulalia, de Azadinos.

Asociación Tierra Negra de Sariegos.

Grupo de Envejecimiento Activo, de Carbajal de la Legua.

Grupo Taller de cuidadores COCEMFE De Sariegos (Azadinos).

Un recorrido por nuestros cementerios

El uno de noviembre la iglesia católica lo dedica al recuerdo de todos los santos. Fue en el año 731 cuando el Papa Gregorio III, consagra la Basílica de San Pedro a todos los santos y establece la festividad el 1 de noviembre. Es una fiesta solemne en que se acostumbra ir a visitar las tumbas de los antepasados y dedicar un momento a su recuerdo llevándoles flores. Unido al día 1 se celebra el día 2 el recuerdo de todos los difuntos.

Es común en la familias dedicar unos días antes a adecentar los cementerios y concretamente las tumbas de nuestros seres queridos, se limpian y se llevan flores.

Los cementerios en el municipio de Sariegos son titularidad de las Juntas Vecinales. Antiguamente, se utilizaron terrenos cercanos a las iglesias de cada pueblo, pero, al crecer la población, fue necesario crear un cementerio mayor en cada una de las localidades,

Imágenes del antiguo cementerio de Azadinos antes de ser trasladado al lugar actual.

Cuando se trasladó el cementerio de Pobladura del Bernesga a su lugar actual en 2009, se encontraron muchos restos que parecían vestigios de una villa romana de la que los vecinos ya venían hablando pues otros restos se habían encontrado en 1911 al reformar el antiguo cementerio, solicitando en aquel momento a Patrimonio una investigación sobre el recinto.

El cementerio anexo a la iglesia de Sariegos fue convertido en una gran plaza ajardinada de acceso a la iglesia, para recordar a todas las personas que quedaron bajo ella, en lo que fue el antiguo cementerio, se señalaron dos cruces en el suelo de la misma:

Hagamos un recorrido actual por nuestros cementerios:

AZADINOS

CARBAJAL DE LA LEGUA

POBLADURA DEL BERNESGA

SARIEGOS

EVOLUCIÓN DE LOS CEMENTERIOS

En la Edad Media, con el auge del cristianismo se entendía que sólo la cercanía en el enterramiento a catedrales, iglesias o monasterios garantizaban la salvación de las almas, en esta preocupación por el destino de las almas, los cuerpos se depositaban en las iglesias en tumbas completamente anónimas, se reutilizaban las fosas una y otra vez y se amontonaban los huesos revueltos en los osarios. Esto se debía al poco valor que se daba a los cuerpos físicos frente al valor final del alma.

En el siglo XVIII, el estado de los cementerios se convirtió en un tema de salud pública, durante el gobierno de Carlos II, los informes que solicita a toda Europa debido a las grandes epidemias concluyen en relacionarlas con la situación insalubre de los cementerios en las ciudades. Se empieza a pensar en la muerte como un derecho civil y sujeto a sanidad y custodia, promulga una ley para alejar los cementerios de las ciudades y cuidar de su estado saludable, no obstante, la escasez de medios y el fuerte sentimiento tradicional de los españoles impidió que se cumpliese adecuadamente.

A partir de 1872, los cementerios son de titularidad pública y se regula la construcción de cementerios para no católicos.

En 1882 se establece que los cementerios estarán fuera de las localidades y en lugares sanos, con un cercado con muralla de dos metros de alto, para evitar profanaciones, con puertas de hierro cerradas con candado.

Entradas de los cementerios de Azadinos y Carbajal de la Legua.

Además, los cementerios han de contar con cuadro de párvulos o Gloria, Capilla o Catafalco para la consagración, salas dedicadas a autopsias y embalsamamientos, velorios, capilla y habitaciones para capellán y sepulturero. Y contarán con una cerca destinada a los no católicos.

Sala de autopsias del cementerio de Sariegos

Hasta finales del siglo XIX lo habitual era el enterramiento en tierra, sin inscripción alguna y tan solo con una cruz que podría ser de piedra o metal en la que se colocaba, en ocasiones, las iniciales de la persona fallecida; así se conservan aún algunos de nuestros enterramientos en el municipio.

Caen los muros que separan a creyentes de ateos, o a los buenos cristianos de los «excomulgados, suicidas, duelistas, los que hicieran quemar su cadáver y por último a pecadores públicos y madres solteras» con la ley de 3 de noviembre de 1978, para poder hacer efectiva la Constitución.

LA COSTUMBRE DE PONER CIPRESES EN LOS CEMENTERIOS

La costumbre de utilizar cipreses en los cementerios es muy antigua, las antiguas civilizaciones griega y romana ya lo plantaban pues consideraban que la copa de este árbol encaminaba las almas de los difuntos hacia los cielos.

Los cipreses son árboles cuya raíz crece verticalmente, por lo que no dañan los nichos, pues antiguamente se enterraba en tierra.

Ciprés en el cementerio de Azadinos.

LA POLICÍA MORTUORIA

A partir del año 1974 se crea la Policía Mortuoria, cuyo reglamento se aprueba este año en un Decreto que otorga funciones como establecer plazos para enterramientos, incineraciones, traslados, exhumaciones, etcétera.

Cerramos el artículo permitiendo descansar a nuestros seres queridos, allá donde se encuentren, sirvan estas notas para tenerlos en nuestro recuerdo.

Ea, Ea, Ea; el hilo del corazón

Homenaje a las mujeres del municipio de Sariegos, como transmisora de la cultura tradicional oral, en el DÍA INTERNANCIONAL DE LAS MUJERES RURALES. !5 de octubre de 2022

FOTOGRAFÍA CORTESÍA DE MONCHO FRANCO

La mujer rural, desde su papel tradicional de madre y educadora de los menores, ha hecho innumerables aportaciones para consolidar la cultura tradicional local. En ocasiones, estas canciones que hoy presentamos como las primeras que los bebés escuchan, han sido generadoras de obras de grandes compositores, músicos o poetas, como Federico García Lorca o, concretamente en León, Ángel Barja.

El rol desempeñado por la mujer ha sido, y sigue siendo en nuestros días, de vital importancia, al ser ella quien desde su papel maternal inicia la transmisión de la música tradicional al cantar a sus hijos o hijas las canciones recibidas: nanas, canciones infantiles, y posteriormente todas las que forman parte del repertorio ligado al ciclo vital.

Los cuentos e historias que recibimos de madres y abuelas se han transmitido en muchas versiones diferentes, debido a transformaciones en la transmisión oral o a adaptaciones que las mujeres realizaban acomodándolas a las características de su familia; a través de esta cultura tradicional, no sólo se iniciaba a los menores en la música y la poesía, también se transmitían valores, convirtiéndose en patrimonio de gran trascendencia, aún vigente, aunque muy próximo a desaparecer o transformarse, o, por el contrario a universalizarse.

La presencia de la mujer en la transmisión de las primeras canciones y juegos infantiles llega hasta nuestros días. Prácticamente la totalidad de participación en esta investigación que ahora se presenta, ha sido de mujeres, procedentes de las cuatro localidades del municipio de Sariegos: Azadinos, Carbajal de la Legua, Pobladura del Bernesga y Sariegos.

CANCIONES DE CUNA

  Las nanas son canciones de pocos versos, con las que se arrulla a los niños con la finalidad de que concilie el sueño; en general son cantadas por las madres, abuelas o niñeras ya que son las mujeres quienes han transmitido las nanas de generación en generación. Madres, tías, abuelas, ayas y nodrizas cumplen la función de arrulladoras, cantando el sueño del niño y dejando sentir su presencia, aun en aquellos casos en que esa presencia no esté explicitada en el texto.

  La transmisión se ha mantenido incluso en el juego de las niñas con sus muñecos arrullándolos.

Duérmete niño

Duérmete niño,
duérmete ya,
que viene el coco,
y te comerá.

Duérmete, mi niño.

Duérmete, mi niño, que viene el coco,
y se lleva a los niños que duermen poco.

Esta niña tiene sueño

Esta niña tiene sueño
tiene ganas de dormir,
tiene un ojito cerrado,
el otro no lo puede abrir.”

Luna lunera

Luna lunera, cascabelera,
Debajo de la cama, tienes la cena.

Otra versión:

Luna lunera, cascabelera,
cinco lobitos y una ternera.

Al Sol le llaman Lorenzo

Al Sol le llaman Lorenzo, okairí, okaira,
y a la Luna Catalina, okairí okairá.

Cuando Lorenzo se acuesta
se levanta Catalina,
okairí, okairá, okairí airí airía,
okairí, okairá, okairí airí airá.

  A través de la voz materna, la letra melodiosa de la canción de cuna llega a los oídos infantiles y constituye el primer contacto con la experiencia literaria.

La canción de cuna provoca el sueño de la infancia, pero con frecuencia es momento mágico para el desahogo de la mujer secularmente agobiada y oprimida.

  Se cantan cuando el niño no se quiere dormir o cuando tiene dificultades para conciliar el sueño.

  La unión de voz, canto y movimiento de arrullo o balanceo proporcionan a la nana su gran importancia.

PRIMERAS CANCIONES

Los pollitos

Los pollitos cantan pio, pio, pio,
cuando tienen hambre,
cuando tienen frío.

Sol solito

Sol solito, caliéntame un poquito,
para hoy para mañana,
para toda la semana.

Mariquita de Dios

Mariquita de Dios,
cuéntame los dedos,
y vete con Dios. (Márchate con Dios).

Caracol

Caracol, col, col,
saca los cuernos al sol,
que tu madre y tu padre “ya los sacó”.

Un elefante

Un elefante se balanceaba sobre la tela de una araña,

como veía que no se caía, fue a llamar a otro elefante.

Dos elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña,

como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante.

Tres elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña como veían que no se caían, fueron a llamar a otro elefante

La Virgen de la cueva

Que llueva que llueva,

la Virgen de la cueva,

los pajaritos cantan,

las nubes se levantan,

que sí, que no,

que caiga un chaparrón,

con azúcar y turrón.

Debajo un botón

Debajo un botón, ton, ton,
que encontró Martín, tin, tin,
había un ratón, ton, ton,
muy chiquirritín, tin, tin.

Muy chiquirritín, tin, tin,

era aquel ratón, ton, ton,
que encontró Martín, tin, tin,
debajo un botón, ton, ton.

Pin Pon

Pin Pon es un muñeco

de trapo y de cartón, de cartón,

se lava su carita

con agua y con jabón.

Se desenreda el pelo

con peine de marfil,

y aunque se dé estirones,

no llora ni hace así, (gesto de llorar).

ORACIONES

Cuatro esquinitas

Cuatro esquinitas

tiene mi cama

cuatro angelitos

que me acompañan

Jesusito de mi vida

Jesusito de mi vida, eres niño como yo,

por eso te quiero tanto y te doy mi corazón.

Tómalo, tuyo es, mío no.

CANCIONES PARA JUGAR CON LAS MANOS

Tostas, tostinas

Tostas, tostinas, p’al gallo sopinas,

y pa’ las gallinas unas puquitinas.

Tostinas, tostinas, tostinas (con palmas).

Otra versión:

Tostas, tostitas que viene papá,

tóstalas, pronto, que pronto vendrá.

Otra versión:

Tostas, tostinas, que viene papá,

y trae un perrito que hace gua, gua, gua.

Cinco lobitos

Cinco pollitos

Cinco pollitos tiene mi tía,

uno le baila, otro le pía,

otro le dice: ¡Viva Lucía!

Pon gallinita, pon

Deberemos golpear con nuestro dedo índice rítmicamente la palma de la mano del niño, para terminar, cerrando su mano como si guardásemos un tesoro. Seguramente el niño después querrá abrírnosla, y así estaremos un ratito jugando con él.

Pon, pon, gallinita pon,

pon un huevo, para luego comerlo.

Las cabras de Juan Barbero

Las cabras de Juan Barbero

van todas por un sendero,

la más chiquitina de ellas

es la que lleva el cencerro.

Gato, gato, no te untes

que mañana será lunes.

Se canta dando vueltas con el dedo alrededor de la cara del bebé, luego se le dan golpecitos en la nariz (con gato, gato…) y se acaba haciéndole cosquillas.

Este fue al monte

Este juego se empieza bien cogiendo el dedo pulgar o por el meñique, y en ese caso se acaba con el pulgar. Tendríamos así las dos versiones:

Éste fue al monte,
éste cavó las urces,
éste encontró un huevo,
éste lo gustó
y éste más pequeño, todo se lo comió.

Este fue al monte,
Éste fue a por leña,
Éste encontró un huevo,
Éste lo frio,
Y el más gordinflón,
todo se lo comió.

La pimpineja

El niño, o la niña, pone las manos extendidas sobre una superficie, y la persona que le canta va pellizcando cada dedo, siguiendo un orden de uno al siguiente y volviendo a comenzar hacia atrás, mientras se canta la canción de la pimpineja.

Cada vez que se acaba la canción sobre un dedo, hay que doblarlo hacia adentro, hasta que todos están guardados.

Los niños están muy pendientes de los dedos que tienen que guardar.

Deja la mano muerta

Deja la mano muerta,

santitos a la puerta,

que la vaca está escornada

y ¡te da una patada!

Pinto, pinto

Pinto, pinto, gorgorito,

saca las vacas a veinticinco.

¿En qué lugar? En Portugal.

¿En qué calleja? La Moraleja.

Esconde la mano que viene la vieja.

JUEGOS DE HABILIDADES MOTRICES

Al paso, al trote

  El adulto deberá colocar al pequeño sobre una de sus piernas. Le sujetará con ambas manos, colocadas debajo de las axilas, y comenzará a mover hacia arriba y hacia abajo su pierna mientras canta:

Al paso, al paso, al paso,

al trote, al trote, al trote,

¡al galope, al galope, al galope!

  Aprenderá a ganar estabilidad y a mejorar su capacidad de equilibrio.

A la silla la reina

  Dos personas adultas se cogen con las manos entrecruzadas y sostienen sobre ellas a un niño pequeño y le cantan:

A la silla (sillita )la reina,

que nunca se peina,

un día se peinó

y ¡la silla se rompió! (y cuatro pelos se arrancó)

  Y se sueltan las manos, dejando caer al niño, de modo que caiga de pie y no se haga daño.

  Con todos los juegos el bebé se entretiene, disfruta, se ríe, y mejora la relación de aquél con quien está jugando, pero además realiza un ejercicio estupendo para cuando llegue el momento de quedarse sentado él sólo, algo que sucederá hacia los 6 meses de edad, porque sus músculos empiezan a fortalecerse, a trabajar para cuando llegue ese día.

Quien te pico la berza

(Se le da un pellizquito sin que te vea y el niño mira alrededor)

CUENTOS

A través de las canciones, los cuentos y los primeros juegos, los menores generan un vínculo muy saludable con los progenitores y los adultos, a la vez que desarrollan su musculatura y aprenden a relacionarse con los demás.

  La madre alimenta con sus palabras, sus caricias, sus gestos y emociones, el desarrollo completo  de sus bebés. Las madres utilizaban para ello los recursos transmitidos por la literatura oral .

  La figura protectora de los menores se extendía hacia las abuelas, tías, hermanas mayores, que no sólo cumplían con la nutrición de los pequeños, sostenían su avance físico, psicológico y social.

  Este papel que ha sido ocupado por las mujeres en las sociedades rurales del pasado, puede trasladarse hoy en día a los padres que desean asumir ese papel protector y de apoyo al crecimiento, junto con las madres, y pueden recurrir a los aprendizajes de su infancia para transmitirlos a sus hijos e hijas.

El gallo kiriko

Éste es el cuento del gallo kiriko, que iba a la boda de su tío Perico, y en el camino se encontró una boñica que tenía muchos granos de trigo. Como tenía mucha hambre, se preguntaba: «si pico, me mancho el pico y no podré ir a la boda de mi tío Perico, pero si no la pico me moriré de hambre, ¿Qué hago, pico o no pico?

Y, al final picó y el pico se manchó.

Siguió caminando y se encontró una malva, y le dijo:

«Malva, límpiame el pico, que me lo he manchado, y no puedo ir a la boda de mi tío Perico»

Y la malva le contestó : «No quiero».

Siguió caminando y se encontró con una oveja, y le pidió: «Oveja, cómete a la malva, que no quiere limpiarme el pico, que me lo he manchado y no puedo ir a la boda de mi tío Perico»

Y la oveja contestó: «¡No quiero!»

Siguió caminando y se encontró con un lobo, y le pidió: «Lobo, mata a la oveja, que la oveja no quiere comerse a la malva, y la malva no quiere limpiarme el pico que me lo he manchado y no puedo ir a la boda de mi tío Perico».

Y el lobo contestó: «¡No quiero!»

Siguió caminando y se encontró con un perro, y le pidió: «Perro, muerde al lobo que no quiere matar a la oveja, que la oveja no quiere comerse a la malva y l malva no quiere limpiarme el pico que me lo he manchado y no puedo ir a la boda de mi tío Perico.

Y el perro contestó: «¡No quiero!»

Siguió caminando y se encontró con un palo, y le pidió: «Palo, pega al perro, que no quiere morder al lobo, que el lobo no quiere matar a la oveja, que la oveja no quiere comerse a la malva y la malva no quiere limpiarme el pico que me lo he manchado y no puedo ir a la boda de mi tío Perico.

Siguió caminando y se encontró con un palo, y le dijo: «Palo, pega al perro, que no quiere morder al lobo, que el lobo no quiere matar a la oveja, que la oveja no quiere comerse a la malva y la malva no quiere limpiarme el pico que me lo he manchado y no puedo ir a la boda de mi tío Perico.

  Y el palo contestó: «¡No quiero!“

  Siguió caminando y se encontró con un fuego, y le pidió: «Fuego, quema al palo que no quiere pegar al perro, que el perro no quiere morder al lobo, y el lobo no quiere matar a la oveja, y la oveja no quiere comerse a la malva y la malva no quiere limpiarme el pico que me lo he manchado y no puedo ir a la boda de mi tío Perico. 

  Y el fuego contestó: «¡No quiero!“

Siguió caminando y se encontró con un charco de agua, y le pidió: «Agua, apaga el fuego que no quiere quemar al palo, que el palo no quiere pegar al perro, que el perro no quiere morder al lobo, y el lobo no quiere matar a la oveja, y la oveja no quiere comerse a la malva y la malva no quiere limpiarme el pico que me lo he manchado y no puedo ir a la boda de mi tío Perico. 

  Y el agua contestó: «¡No quiero!»

Siguió caminando y se encontró con una vaca, y le pidió: «Vaca, bebe el agua, que no quiere apagar el fuego, que el fuego no quiere quemar al palo, que el palo no quiere pegar al perro, que el perro no quiere morder al lobo, y el lobo no quiere matar a la oveja, y la oveja no quiere comerse a la malva y la malva no quiere limpiarme el pico que me lo he manchado y no puedo ir a la boda de mi tío Perico.

Y la vaca contestó: «¡No quiero!“

Siguió caminando y se encontró con un cuchillo, y le pidió: «Cuchillo, mata a la vaca que no quiere beberse el agua, que el agua no quiere apagar el fuego, que el fuego no quiere quemar al palo, que el palo no quiere pegar al perro, que el perro no quiere morder al lobo, y el lobo no quiere matar a la oveja, y la oveja no quiere comerse a la malva y la malva no quiere limpiarme el pico que me lo he manchado y no puedo ir a la boda de mi tío Perico. 

Y el cuchillo contestó: «¡No quiero!»

Siguió caminando y se encontró con un herrero, y le pidió: «Herrero, rompe el cuchillo que no quiere matar a la vaca, que la vaca no quiere beber el agua, que el agua no quiere apagar el fuego,  que el fuego no quiere quemar al palo, que el palo no quiere pegar al perro, que el perro no quiere morder al lobo, y el lobo no quiere matar a la oveja, y la oveja no quiere comerse a la malva y la malva no quiere limpiarme el pico que me lo he manchado y no puedo ir a la boda de mi tío Perico.

Y el herrero contestó: «¡No quiero!»

Siguió caminando y se encontró con la muerte, y le pidió: «Muerte, llévate al herrero que no quiere romper el cuchillo, que el cuchillo no quiere matar a la vaca, que la vaca no quiere beber el agua, que el agua no quiere apagar el fuego,  que el fuego no quiere quemar al palo, que el palo no quiere pegar al perro, que el perro no quiere morder al lobo, y el lobo no quiere matar a la oveja, y la oveja no quiere comerse a la malva y la malva no quiere limpiarme el pico que me lo he manchado y no puedo ir a la boda de mi tío Perico.

Y la muerte contestó: «¡Muy bien!»

Entonces, la muerte se fue a llevar al herrero, que salió corriendo a romper el cuchillo, que brincó para pinchar a la vaca, que trotó a beberse el agua, que fluyó a apagar el fuego, que voló a quemar el palo, que rodó a pegar al perro, que corrió a morder al lobo, que saltó a amatar a la oveja, que brincó a comerse a la malva, que rápidamente le limpió el pico al gallo Kiriko para que fuese a la boda de su tío Perico.

Como tardó tanto tiempo, llegó tarde, ya que no quedaba nada de carne, y al verle tan hermoso, lo mataron y ¡a la olla le echaron! Y todos comieron y a mí no me dieron.

(Pobladura del Bernesga)

CANCIONES LARGAS

Estaba la pastora

El patio de mi casa

El patio de mi casa es particular,
cuando llueve se moja como los demás.

¡Agáchate!
y ¡vuélvete a agachar!
Que los agachaditos
no saben bailar.

H, I, J, K,L, M, N, A

que si tú no me quieres
otro novio me querrá.

Chocolate, molinillo,
corre, corre, que te pillo.

A estirar, a estirar,
que el diablo va a pasar.

El cochecito leré

El cocherito, leré
me dijo anoche, leré.
que si quería, leré,
montar en coche, leré,

Y yo le dije, leré,
con gran salero, leré,
no quiero coche, leré,
que me mareo, leré.

El nombre de María
que cinco letras tiene:
la M, la A, la R, la I, la A.
M-A-RÍ-A.

Cu, , cantaba la rana

Tengo una muñeca

Tengo una muñeca vestida de azul,
con su camisita y su canesú,
la saqué a paseo, se me constipó,
la tengo en la cama con mucho dolor.

Esta mañanita me dijo el doctor,
que le dé jarabe con un tenedor.
Dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis,
seis y dos son ocho y ocho, dieciséis

y ocho veinticuatro y ocho treinta y dos.

¡Ánimas benditas, me arrodillo yo!

Vamos a contar mentiras

Ahora que vamos despacio (bis),
vamos a contar mentiras, tralará,
vamos a contar mentiras tralará (bis).
Por el mar corren las liebres, (bis),
por el monte las sardinas…

Al salir del campamento, (bis),

con hambre de seis semanas, tralará, …

Me encontré con un ciruelo, (bis),

cargadito de manzanas, tralará,…

Empecé a tirarle piedras, (bis),

y caían avellanas, tralará, …..

Con el ruido de las nueces. (bis),

salió el amo del peral tralara…

Chiquillos no tiréis piedras (bis),

que no es mío el melonal tralara…

que es de una pobre señora (bis),

que habita en El Escorial tralara…

Quisiera ser tan alta

De Cataluña vengo de servir al rey, ¡ay, ay!
de servir al rey, de servir al rey,
con licencia absoluta de mi coronel, ¡ay, ay!
de mi coronel, de mi coronel.

Quisiera ser tan alta como la luna, ¡ay, ay!
Como la luna , como la luna,
para ver los soldados de Cataluña ¡ay, ay!
de Cataluña, de Cataluña.

Al pasar el arroyo de Santa Clara, ¡ay, ay!
de Santa Clara, de Santa Clara,
se me cayó el anillo dentro del agua, ¡ay, ay!
dentro del agua, dentro del agua. Por sacar el anillo saqué un tesoro, ¡ay, ay!
saqué un tesoro, saqué un tesoro,
una Virgen de plata y un San Antonio, ¡ay, ay!

y un San Antonio, y un San Antonio.

San Antonio bendito, por Dios te pido, ¡ay, ay!
por Dios te pido, por Dios te pido,
que me des buena suerte y un buen marido, ¡ay, ay!
y un buen marido, y un buen marido,

Que no fume tabaco ni beba vino, ¡ay, ay!
ni beba vino, ni beba vino,
y se pase la vida siempre conmigo, ¡ay, ay!
siempre conmigo, siempre conmigo.

ENSALMOS

Cuando un niño o niña pequeños se hacen una herida, se les canta el Sana, sana, acariciando alrededor:

Sana, sana

Sana, sana,
culito de rana,
si no sanas hoy
sanarás mañana.

PRIMEROS JUEGOS DE SOCIALIZACIÓN

A tapar la calle
A tapar la calle,
que no pase nadie,
que pasen mis abuelos
comiendo frijuelos,
tortillas amarillas,
que se pongan de rodillas,
tortillas de papel,
que se vuelvan a poner,
tortillas de escabeche,
que se pongan muchas veces.
Al corro de la patata

INFORMARON:

Arsenia Suárez Suárez

Belén Ordás González

Celia Álvarez Diez 

Domingo García García

Elisa Martínez de Lucas

Emilia Álvarez Sierra

Esther Vega Álvarez

Gabriel Llamas Andrés

Granelia Álvarez Sierra 

Irene Martínez Andrés

Joaquín Aller Cubría

Leoncia Martínez Martínez

Lorena Marcos Rodríguez 

Lorena Ordóñez Álvarez

María Araceli Robles García 

María del Mar Ordóñez Álvarez 

Milagros Mieres Rodríguez

Moncho Franco de la Mata

Nieves Corral Ortega

Socorro Camino Rodríguez Martínez

Sofía Marisa Martínez de la Mano

Tomasa Rodríguez Álvarez

Cortesía de Moncho Franco

FOTOGRAFÍA

ILUSTRACIONES

Cortesía de Pixabay

PARA SABER MÁS:

ASOCIACIÓN SOCIOCULTURAL «LA PANZUELA»: Transmisión oral en Pobladura del Bernesga. En «Un cuaderno para el recuerdo VII»

CERRILLO TORREMOCHA, PEDRO CÉSAR (1992):: Amor y miedo en las nanas de tradición hispánica. Facultad de Educación y Humanidades de Cuenca. Universidad de Castilla La Mancha (España). Biblioteca virtual Miguel de Cervantes. www.cervantesvirtual.com

CERRILLO TORREMOCHA, PEDRO CÉSAR: El adulto en las nanas infantiles españolas. Biblioteca virtual Miguel de Cervantes. www.cervantesvirtual.com

CERRILLO, Pedro C. (1992). Antología de nanas españolas. Ciudad Real: Ediciones Perea

CHAVES DE TOBAR (2011): Mujer y Música: El rol de la mujer española en la transmisión de la Tradición Oral. https://iemusicafirenze.blogspot.com

CILLAN CILLAN, Francisco: El coco y el miedo en el niño

DI MARCO, MARINA (2019): De lo afectivo a lo apelativo: Hacia una tipología lorquiana de las canciones de cuna. Pontificia Universidad Católica Argentina, Argentina
[email protected]

FERNÁNDEZ GAMERO, MANUEL: La rosa de los rosales. Huellas antiguas en canciones de cuna.

GARCÍA LORCA: FEDERICO (1928): Las nanas infantiles (conferencias)

LÓPEZ MEJÍA, NOEMÍ AIDA: La construcción de la identidad de género a través del juego de niños y niñas de preparatoria / Noemi Aida López Mejía .Alicante : Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2012. CDU: 37.03(728.3) 371.21(728.3)

MECYL: Archivo de tradición oral.

PELEGRÍN, ANA:  Cada cual atienda su juego : de tradición oral y literatura. CDU:82-91 821.134.2-93

RODRÍGUEZ, Nuria: Blog It Mum (2016): El Aserrín , Aserrán, mucho más que una canción para el bebé.

RODRIGUEZ PASTOR, Juan: El engaño, un factor destacado en el folklore infantil.Publicado en el año 1991 en la Revista de Folklore número 124

TEJERO ROBLEDO, Eduardo: La canción de cuna y su función de catarsis en la mujer. Universidad Complutense de Madrid. ISSN: 1130-0531

YANNUCCI LISA (2022): Web Mama Lisa´s World.

VALENZUELA, J. (1986): “Algunas consideraciones en torno a la canción de cuna”, en Etnología y Folklore en Castilla y León. Salamanca. JCYL

Los perucos

Al llegar el otoño, las personas que viven en zonas rurales empiezan a cosechar el resultado de su trabajo durante todo el año transcurrido para obtener, así, los esperados productos de la tierra. Nunca resulta ser sorprendente ver cómo los árboles se llenan de preciosos frutos que van creciendo y madurando. Así, en la ribera del Bernesga donde se enclava nuestro municipio, y muy especialmente en Carbajal de la Legua, con la llegada del otoño comenzaban a recogerse los famosos perucos que abastecían a las familias y eran tan abundante su producción que se llevaban a vender a León.

Esta tarea tan gratificante se recuerda con cierta añoranza, lo que nos queda patente en la prensa leonesa:

Benedicta Hidalgo García (…) iba con su abuela siendo niña a vender a León los famosos perucos que abundaban en el pueblo. 

En la celebración del 100 aniversario de benedicta, prensa leonesa

En Carbajal de la Legua, un pueblo muy distinto al que se ve ahora, … de niño iban a robar perucos a Carbajal a la hora de misa.

2020, en diario de león, entrevista de ana gaitero en la residencia de carbajal de la legua

Las de Carbajal, (las lecheras) además, traían en verano unas peras que tuvieron su fama. Como necesariamente tenían que pasar todas frente a la tienda de mi padre y muchas entraban o ataban la burra, nos eran familiares, especialmente una que me daba tres perucos si le sujetaba la pollina. 

PEDRO TRAPIELLO EN DIARIO DE LEÓN, ABRIL 2016

La mayoría de los árboles de perucos que había en el pueblo desaparecieron al canalizar el agua, pues ya no corría libre por las fuentes del pueblo, muchos se secaron y algunas huertas fueron ocupadas por urbanizaciones u otras construcciones, pero quedan aún reflejos de aquellos perucos en algunos árboles dispersos en Carbajal.

Y también encontramos árboles de perucos otras poblaciones de todo el municipio.

Algunos árboles de perucos se mantienen en las diferentes localidades del municipio, como éste en Azadinos.

Asociación Los Perucos, de Carbajal de la Legua.

En 1996 se constituye en Carbajal de la Legua una asociación de vecinos que decide llevar el nombre de «Los Perucos» en referencia a esa fruta que llevaban a vender a León.

La finalidad de esta asociación era promover actividades de carácter cultural y lúdico y tratar diferente problemática vecinal de la localidad.

La Asociación los Perucos se encargaba, junto con la Junta Vecinal, de engalanar los carros y participar en el desfile de San Froilán en León. Así, tenemos como referencia estas fotografías de los años 2010:

DOCUMENTACIÓN

DIARIO DE LEÓN- ANA GAITERO: Protagonistas invisibles del confinamiento más largo. León, 20 septiembre 2020.

DIARIO DE LEÓN-PEDRO TRAPIELLO: Somos la leche. León,10 DE ABRIL DE 2016

ILEÓN: Honores a Benedicta, historia viva del pueblo de Carbajal de la Legua. León, 8 noviembre 2021

LEÓN NOTICIAS: Carbajal celebra el ‘centenario’ de Benedicta, historia viva de la localidad. León, 8 noviembre 2021